Es el momento de Iberoamérica: toca ser ambicioso y dar pasos de gigante. Porque en un mundo marcado por la inestabilidad geopolítica, profundas transformaciones -como los avances tecnológicos, la transición energética o la reordenación de los flujos comerciales y la necesidad de nuevas alianzas, nuestra región tiene la oportunidad de dejar de ser únicamente una comunidad histórica y cultural para convertirse en una comunidad geopolítica, a partir de la cual desarrollar estrategias conjuntas.
La fuerza de Iberoamérica nace de ese cambio de mirada: la región ha pasado de ser considerada periférica en el mapa global a ocupar un lugar de creciente relevancia geopolítica y geoeconómica. El reto ya no es demostrar que Iberoamérica importa, sino gestionar ese renovado interés mediante más cooperación, más inversión, más crecimiento sostenible y más capacidad de decisión propia.
Por eso, el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica, CEAPI, que reúne a más de 400 presidentes de grandes empresas y familias empresarias de los 22 países que lo integran y que, en apenas una década, se ha consolidado como la mayor plataforma empresarial de su ámbito, hace un llamamiento a todos los gobiernos, organismos multilaterales, instituciones públicas y privadas, y al conjunto de la sociedad civil a dar un paso al frente: Iberoamérica no puede limitarse a invocar lo que nos une; debemos organizarnos para construir Iberoamérica.











