El VII Congreso Iberoamericano de CEAPI, un lugar donde se creó, se creció y se creyó en Iberoamérica

El VII Congreso Iberoamericano de CEAPI, celebrado los días 17 y 19 de mayo en Cartagena de Indias, Colombia, bajo el título Creer, Crear y Crecer. Iberoamérica ante el reto del crecimiento y la productividad, ha dejado un conjunto de reflexiones que marcan el futuro de la región. Los temas abordados a lo largo de las tres jornadas se engloban en esas tres palabras, en ese “creer, crear y crecer”. Y es que solo si se cree en las potencialidades de la región se pueden crear las condiciones adecuadas para crecer económicamente (ser más productivos y competitivos) y desarrollarse socialmente.

Durante el arranque del Congreso, se pusieron sobre la mesa mensajes en los que se destacaba que sin crecimiento sólido, de largo plazo, inclusivo, enmarcado en alianzas público-privadas y un marco de seguridad jurídica, Iberoamérica no alcanzará el desarrollo económico entendido como expansión del PIB y reducción de los desequilibrios sociales. Además, se insistía en la necesidad de que los empresarios crean en Iberoamérica y eso se traduce en inversiones productivas y competitivas con vocación social: que no solo cree empleo sino trabajo de calidad.

Nuestra presidenta, Núria Vilanova, apuntaba que “tenemos que pensar siempre en crecer, porque si no conseguimos un pacto de todos los empresarios y los Gobiernos, no conseguiremos crear un nivel de crecimiento para que llegue a nuestras poblaciones. Iberoamérica necesita crecer suficiente para que ese crecimiento llegue a las capas más desfavorecidas, no hay empresas exitosas en un país fracasado, y no hay un país exitoso con empresas fracasa”. Al igual que el presidente del Congreso y del Grupo Gilinski, Jaime Gilinski, que señalaba que la única manera para que los países crezcan es a través de la inversión: «Nosotros, los empresarios, tenemos esa responsabilidad y esa inversión genera empleo». Vamos a seguir invirtiendo. Invito a todos los empresarios, tanto de Colombia como del extranjero, a adoptar la misma actitud para generar un mejor país con más oportunidades para los graduados universitarios».

 

Jornada Mujer, Empresa y Liderazgo

La trilogía de “creer, crear y crecer” en Iberoamérica también hace referencia a la mujer iberoamericana. Así se demostraba en la Jornada Mujer, Empresa y Liderazgo, una serie de ponencias que inauguraban oficialmente la séptima edición de este Congreso. El broche de oro a este día se lo puso un cóctel protagonizado por la entrega del Premio Mujer, Empresa y Liderazgo a grandes mujeres como Alexia Putellas, campeona mundial de fútbol 2023 y balón de oro, Camila Escobar, presidenta de Procafecol; Cristina Pineda, co-fundadora de Pineda Covalín; María Paulina Romo, presidenta del Grupo Entregas; Mari Llorens, presidenta de VIRADOLCE S.A., y Carmen Abondano, co-fundadora del Grupo Daabon.

“Estamos acá reunidas para aprender, celebrarse y empoderarnos mutuamente. Es una oportunidad única para compartir nuestro conocimiento como una comunidad diferencial. Juntas podemos hacer muchas cosas y crear un mundo más justo para todas”, comentaba Isabel Noboa, presidenta de NOBIS y del Premio Mujer, Empresa y Liderazgo 2024.

 

Primera Jornada

Une vez anunciado el inicio del décimo aniversario de CEAPI, y tras la entrega de la Medalla CEAPI a Jaime Gilinski, presidente del Congreso, e Isaac Gilinski, figura empresarial referente en la región, los asistentes se introdujeron en los primeros paneles de la primera jornada.

El reto del crecimiento con desarrollo e inclusión social se mantuvo en esa inauguración oficial del Congreso. Este reto fue abordado desde la mirada empresarial, la del poder local -los alcaldes- y desde la visión de los dirigentes políticos.

El secretario general iberoamericano (SEGIB), Andrés Allamand, enviaba a los asistentes un mensaje desde España alertando sobre que Latinoamérica «se encuentra al borde de una nueva década perdida, las proyecciones de crecimiento para los próximos años no son auspiciosas y en materia de productividad, la región ha experimentado un largo estancamiento que nos ha dejado a la zaga de otras regiones emergentes».

Y es que para crecer primero hay que creer. La propia Núria Vilanova recordaba que “es necesario confiar en Iberoamérica, una región que pide paso porque tiene oportunidades que no se pueden desaprovechar”. Al igual que Antonio Huertas, presidente de Mapfre, que fue enfático al decir que “no vamos a permitir una nueva década perdida”.

Una vez que se cree en la región el segundo paso es crear. Crear las empresas invirtiendo y los estados asegurando la certidumbre. Construyendo marcos propicios para la inversión: mejorar las condiciones sociales y aprovecharse de las grandes oportunidades.

En esta línea, Stanley Motta, presidente de Copa Holdings, señaló también que «el verdadero problema es la falta de gobernanza y la poca descentralización. Hay que delegar responsabilidad y cambiar la gobernanza. La empresa privada debe incrementar su responsabilidad en capacitación de jóvenes para formales, sacarles de calle. Es la mejor inversión en la sociedad. Cada día vamos a tener que trabajar juntos los gobierno y los empresarios. Hay que sentarse y conversar con los gobiernos”.

Esa gobernanza tiene un lastre que es el de la excesiva centralización. La descentralización a la hora de tomar decisiones implica otorgar un papel de liderazgo a los poderes locales.

De hecho, las ciudades van a ser las grandes protagonistas de este siglo porque, como destacó en su panel José Luis Martínez Almeida, alcalde Madrid, “cada vez más personas van a elegir no el país sino la ciudad en la que quieren vivir por oportunidades labores y calidad de vida”. Unas ciudades que son responsables del bienestar de la población como apuntaron Carolina Mejía, alcaldesa de Santo Domingo y Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá.

En esta línea la clave pasa no por seguir peleando sobre qué es mejor si lo público o lo privado sino en apostar por sólidas alianzas públicos-privadas que busquen crecimiento y el desarrollo.

Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia, señalaba que que las empresas privadas tienen un rol clave como aliadas de los estados y administraciones a la hora en construir economías sostenibles e inclusivas socialmente: “No concebimos una empresa que no sea sostenible. Sostenible es que una empresa perdure en el tiempo centrándose en sus objetivos económicos -ser rentables-, en ser ambientalmente amigables con un uso responsable de los recursos y con una actividad y vocación social. Esas tres variables deben estar equilibradas. La sostenibilidad es rentable y no es una contradicción».

Por lo tanto, de la triada “creer, crear y crecer” la primera es la plataforma desde la que construir lo demás. En ese sentido Jaime Gilinski destacaba que hay razones objetivas para creer ya que “tenemos energía, agua y tierra. Producimos alimentos. Nos acompaña la geografía. Competimos con el mundo. Hay oportunidades, pero hay que irlas a buscar. Hay oportunidad e interés

Y Sergio Diaz Granados, presidente de CAF, recordaba que las potencialidades son un hecho: “Hay que mirar con optimismo a la región porque tiene capacidad de resiliencia.  Debemos mirar el vaso medio lleno, hay déficits que hay que corregir con antídotos de optimismo”.

La gran apuesta, sin duda, es crecer. Pero no de cualquier manera. Se trata de un crecimiento con vocación social, preocupación medioambiental y apuesta por una modernización basada en la innovación.

Beatriz Corredor, presidenta del grupo Red Eléctrica de España, destacaba que “hay que conseguir rentabilidad social y rentabilidad económica. Hay que compatibilizar beneficio empresarial y de las sociedades. No hay empresas exitosas en sociedades fracasadas. En el caso de la interconexión eléctrica, esta permite ser más eficiente lo que trae inversiones y mejora la calidad de vida al dar acceso a la energía y hacerlo a precios más asequibles.”

Y Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo Energía Bogotá, subrayaba que lo importante que es tener el apoyo social en los emprendimientos ya que “necesitamos apoyo de la comunidad para construir infraestructuras. Hay que demostrar a las comunidades que se pueden dar servicios con precios competitivos lo que les ayuda a transformar su realidad y tener acceso a educación”.

 

Segunda Jornada

La segunda jornada del Congreso se abrió con un homenaje a S.M. el Rey, que ese mismo 19 de junio cumplía 10 años de reinado. Los empresarios iberoamericanos se unieron para enviarle al monarca palabras de felicitación y agradecimiento por su trabajo en pro a Iberoamérica.

Un acto seguido por tres paneles matutinos que arrojaron luz sobre nuevos espacios de negocio (el deporte), el rol de las multilatinas y el impacto de la revolución tecnológica, en especial de la digital.

En ese sentido de crear, la industria del deporte es un ámbito donde Iberoamérica puede encontrar nuevos caminos de expansión económica, desarrollando un nuevo modelo de negocio. La piloto de automovilismo, Tatiana Calderón, confesaba que «el deporte es un show, es un lenguaje universal que aporta valores de disciplina y superación. Es importante políticas públicas que incentiven inversión en deporte”.

Las multilatinas son la gran novedad que ha traído el siglo XXI y encarnan esa triple apuesta de creer, crear y crecer con vocación social y medioambiental. “España es un aliado natural, una puerta que lleva a Europa y más lejos. Es un mercado muy cercano con muchos vínculos y gustos similares. Desde el punto de visto táctico es un país que nos da socios. El rol del empresario es fundamental para crear valores compartidos, económico, social y ambiental. Es un articulador de valor. Los gobiernos son habilitadores para que llegue la inversión creando seguridad jurídica y tratados que facilitan inversiones”, narraba Camila Escobar, presidenta de Procafecol.

Iberoamérica no puede quedar al margen ni en la periferia de la IV Revolución Industrial que está basada en la innovación y la tecnología digital. Esto implica inversión en capital físico (el desarrollo de infraestructuras que son el baluarte del cambio y la revolución tecnológica) y en capital humano para que la ciudadanía tenga acceso a esa tecnología y sepa utilizarlas para acceder al mercado laboral.

En el panel dedicado al cambio tecnológico, Alfonso Gómez Palacio, CEO de Telefónica Hispam, y Alba Medina, presidenta de la Asociación Iberoamericana de IA, destacaban que “el reto de la revolución digital y la Inteligencia Artificial pasa por tener infraestructuras adecuadas y una sociedad en condiciones de usar la tecnología. El reto es que tenemos 200 millones de latinoamericanos no conectados porque no saben usarla o no llega la infraestructura. Son necesarias políticas públicas y alianzas públicos-privadas para llevar la tecnología a quien no tiene acceso a ellas”.  

Por su parte, en la mesa de debate sobre el rol de las marcas estas deben ser, a la vez, fuertes y flexibles en el nuevo marco de la tecnologización y la globalización. Deben tener un valor añadido que les diferencie y que fidelice a los clientes. Jaime Alberto Cabal, presidente de FENALCO, insistió en que “las marcas para sobresalir a nivel global deben tener productos competitivos basados en la apuesta por la tecnología».

Esa idea de “creer, crear y crecer” tiene una plasmación directa en el papel que cumplen los alcaldes de ciudades tan importante como Federico Gutiérrez (Medellín), Alejandro Eder Garcés (Cali) y Dumek Turbay (Cartagena) quienes en su panel incidieron en esos tres conceptos.

En primer lugar, en la necesidad de creer en Colombia y sobre todo en sus regiones porque “las regiones van a ser las que saquen adelante a Colombia. Necesitamos tener confianza en este país, cambiar el pesimismo por optimismo y seguir creyendo en Colombia” (Federico Gutiérrez). Gracias a “esa confianza en Colombia van a llegar inversiones” que van a propiciar el desarrollo (Turbay). En segundo lugar, para concretar esa creencia y confianza hay que crear las condiciones más adecuadas y propicias para alcanzar el desarrollo y la expansión. Y eso implica apostar por la “descentralización” porque “con más autonomía progresaremos más” (Gutiérrez) siempre que “los deberes que asumimos las administraciones locales vayan unidos más recursos lo que hace imprescindible una reforma fiscal” (Turbay). Una autonomía que acerca a los gobiernos locales a los intereses de los ciudadanos quienes buscan “gobiernos útiles que hagan las cosas bien” (Turbay). Si creemos y a la creencia la acompañamos de creación, la consecuencia es crecer apostando por “invertir en innovación para que Medellín sea la capital de la Inteligencia Artificial” (Gutiérrez) y para que exista un ambiente propicio a la inversión privada ya que “la mejor política social es el empleo porque lo que nuestro deber es apoyar a las empresas para que crezcan diseñando institucionalidad y seguridad” (Garcés).

Ese ejercicio de creer en Iberoamérica se está haciendo papable en el fenómeno del nearshoring: empresas de EEUU, que desean abandonar China y recolocar sus inversiones, se fijan en la región como su próximo destino dada su privilegiada situación geográfica. Pedro Haces, secretario General de Catem, y Alberto Espinosa, CEO de Global Assurance, coincidieron en que para que el nearshoring se concrete hay que “atraer a las empresas, crear un entorno de seguridad jurídica, dar incentivos fiscales y desarrollar políticas públicas de inversión en infraestructuras (agua, conectividad, energía…) y de capacitación de la mano de obra”.

En definitiva, el nearshoring es la prueba de que se cree en al región, se crean las condiciones adecuadas para crear empresas y eso es la plataforma para crecer y desarrollarse. Y eso es precisamente lo que quedó claro en el panel dirigido por Juan Luis Cebrián sobre el rol de Iberoamérica en el nuevo orden global.

El papel de los países iberoamericanos va a ser muy importante porque, como señaló Carlos Diaz Rosillo, director de Atrevia para EEUU, “la rivalidad entre China y EEUU que va a ser la prioridad numero uno de la Casa Blanca con Trump o con Biden lo que otorga una ventana de oportunidad a la región para entrar en el nuevo orden mundial a través del nearshoring. No hacer las tareas condenaría a la región a otros 100 años de soledad”.

El final de esta edición marcada por la cultura colombiana lo protagonizó Carlos Vives, con una charla marcada por la unidad y los lazos que unen a Iberoamérica, acompañada por las canciones más conocidas del cantante, que se repitieron en bis entre aplausos, bailes y risas.

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