CAF-banco de desarrollo de América Latina y el Caribe- y el Grupo PRISA celebraron el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2025 centrado en ¿Cómo retomar la senda del crecimiento? Fue el 29 y 30 de enero en la Ciudad de Panamá, y Núria Vilanova, presidenta de CEAPI, participó como ponente. El Foro abordó el déficit medular y central que padecen los países latinoamericanos y del cuál se derivan muchos otros problemas que lastran a las naciones del subcontinente. Ese déficit es el persistente bajo crecimiento económico que se prolonga desde 2015 y que ha llevado a diversos organismos a hablar de una segunda (2015-2024) y hasta del inicio de una tercera (2024- ) década perdida.
Décadas perdidas porque en estos años se ha producido una reducción del PIB per cápita y porque la región no supera desde 2011 la barrera del 4% de crecimiento, cifra que los expertos consideran como necesaria para que las economías latinoamericanas absorban las presiones del mercado y la llegada de nuevas generacional al entorno laboral.
Un bajo crecimiento que tiene consecuencias sociales y políticas: se ha ralentizado y hasta congelado la reducción de la pobreza y la desigualdad, ha aumentado la frustración de expectativas de unas emergentes clases medias que ahora no perciben que se pueda producir una mejora personal e intergeneracional. Todo ese malestar ha desembocado en un voto de castigo hacia los gobiernos e incluso en un incremento del apoyo a candidatos de tinte populista, autoritario y antisistema.
Pero ¿por qué la región crece tan por debajo de sus posibilidades cuando otras zonas emergentes sí lo hacen? El Foro Económico mostró que la clave se encuentra en la falta de reformas estructurales para hacer a las economías regionales más competitivas y productivas. Esa parálisis reformista ha provocado que los países latinoamericanos no capten las suficientes inversiones dirigidas a mejorar el capital humano y físico (infraestructuras, logística y digitalización), pilares para alcanzar esa mayor productividad y competitividad, plataforma para crecer más.
Para conseguir ese crecimiento deseado las reformas estructurales deben facilitar la puesta en marcha de las locomotoras que impulsen el desarrollo para que se dé ese salto cualitativo y cuantitativo en la región. 5 son esas locomotoras: En primer lugar, construir administraciones públicas profesionalizadas. Luego, apostar por ser más productivos y competitivos invirtiendo en capital humano y físico. También proceder a la modernización de la matriz productiva y energética de la región. Asimismo, promover la innovación y la tecnología para no solo crecer económicamente sino alcanzar un sólido desarrollo económico-social. Finalmente, impulsar la integración al interior de la región y con respecto a las cadenas internacionales de valor.














