CEAPI ha celebrado el desayuno “La Nueva Era de la Defensa”, un encuentro que ha reunido a líderes empresariales de Iberoamérica para analizar las profundas transformaciones que está experimentando el escenario internacional y las oportunidades que este nuevo contexto puede generar para la región.
El encuentro, celebrado en la casa de nuestro socio CHEVEZ, ha contado con la participación de Pablo Casado, presidente de Hyperion; Félix Sanz Roldán, director del CNI entre 2009 y 2019; y Núria Vilanova, presidenta de CEAPI.

La conversación se ha desarrollado en un contexto marcado por la nueva estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos, la situación en el Este de Europa y los conflictos de Oriente Medio, factores que están acelerando la transformación del mapa geopolítico y redefiniendo las prioridades en materia de seguridad y defensa.
Un mundo más complejo y multipolar
Durante su intervención, Pablo Casado ha señalado que la nueva realidad internacional es incluso más compleja que la vivida durante la Guerra Fría. El mundo actual se caracteriza por una creciente multipolaridad y un proceso de desglobalización, en el que las grandes decisiones estratégicas y presupuestarias están cada vez más condicionadas por nuevos equilibrios de poder.
Casado ha destacado que Europa ha despertado ante la necesidad de reforzar sus capacidades de defensa. En este contexto, ha subrayado que el actual escenario representa también una importante oportunidad para Europa, tanto para reforzar su industria de defensa como para impulsar la innovación en numerosos sectores vinculados a ella.
“Europa no puede limitarse a ser un mero ensamblador de tecnología desarrollada por terceros.”
El presidente de Hyperion ha puesto especial énfasis en la dependencia tecnológica europea respecto a Estados Unidos en ámbitos estratégicos, desde las fragatas hasta los cazas de combate, y ha defendido la necesidad de avanzar hacia una verdadera autonomía estratégica europea.
Esta autonomía, ha señalado, pasa necesariamente por disponer de sistemas críticos propios. En este sentido, el papel de las capacidades privadas en conflictos como el de Ucrania evidencia hasta qué punto la dependencia de tecnologías extranjeras puede convertirse en una vulnerabilidad estratégica.
La necesidad de una industria europea de defensa
Félix Sanz Roldán ha centrado parte de su intervención en la diferencia entre seguridad y defensa, así como en los mecanismos necesarios para garantizar que Europa disponga de las capacidades que necesita.
El exdirector del CNI ha recordado que los proyectos de defensa requieren una planificación a muy largo plazo. La adquisición de determinados sistemas puede implicar procesos que se prolongan durante más de una década, lo que plantea importantes desafíos para los actuales sistemas presupuestarios.
En este sentido, ha destacado la importancia de la Estrategia Industrial de Defensa, estructurada en seis pilares y vinculada a una inversión de 10.400 millones de euros.
Sanz Roldán ha defendido asimismo que los sistemas de planeamiento en Defensa funcionan y que el principal problema aparece cuando la ejecución no responde adecuadamente a lo previsto.
“Europa debe ser capaz de proporcionar a sus Fuerzas Armadas las capacidades que necesita la Unión Europea.”
El exdirector del CNI también ha puesto el foco en la necesidad de mejorar la utilización de los recursos ya disponibles:
“Debemos preguntarnos si el problema no está tanto en la falta de presupuesto como en nuestra capacidad para gastar adecuadamente los recursos de los que ya disponemos.”
Una reflexión que cobra especial relevancia ante el incremento del gasto en defensa y el debate abierto en Europa sobre cómo convertir ese esfuerzo presupuestario en capacidades reales.
Tecnología, innovación e inversión
Otro de los grandes retos abordados durante el encuentro ha sido el papel de la tecnología y la innovación en la nueva era de la defensa.
Pablo Casado ha advertido de que Europa también ha perdido terreno frente a Estados Unidos y China en ámbitos como la inteligencia artificial. Para el presidente de Hyperion, esta situación debe servir como una llamada de atención: el mundo continúa avanzando y Europa necesita acelerar sus capacidades tecnológicas.
Las nuevas tecnologías están transformando, además, la propia naturaleza de los conflictos y la relación entre el coste de atacar y el coste de defenderse. La cuestión de la escala se convierte así en uno de los grandes desafíos para los sistemas de defensa actuales.
Este contexto abre también oportunidades para el sector privado. La necesidad de los gobiernos de reforzar sus capacidades, unida a las necesidades de capital de las empresas, genera un espacio relevante para los inversores.
La inversión privada puede contribuir así a consolidar compañías estratégicas y a construir un tejido industrial de defensa más sólido, competitivo e innovador.
Iberoamérica ante el nuevo escenario
El encuentro también ha puesto el foco en las implicaciones que esta transformación puede tener para Iberoamérica.
La nueva configuración geopolítica plantea retos para la región, pero también oportunidades para reforzar su posición estratégica y generar nuevas vías de inversión, colaboración, innovación y crecimiento.
En este contexto, el papel de Iberoamérica adquiere una especial relevancia ante la transformación de las cadenas de suministro, la creciente importancia de las capacidades tecnológicas y la necesidad de construir nuevas alianzas en un escenario internacional más fragmentado.
“La Nueva Era de la Defensa” ha servido así como punto de encuentro para abordar no solo los desafíos de seguridad y defensa que afrontan Europa y el mundo, sino también las oportunidades que este nuevo escenario puede generar para Iberoamérica y para su tejido empresarial.


















