En el marco de la 80.ª Asamblea General de Naciones Unidas, el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) organizaron en Nueva York la PNUD-CEAPI Talk: Democracia y Desarrollo Resiliente en América Latina y el Caribe: El papel del sector privado. El encuentro reunió a líderes institucionales y empresariales de toda Iberoamérica con el objetivo de reflexionar sobre el rol estratégico de las alianzas público-privadas para impulsar un futuro más inclusivo y sostenible en la región.
La sesión fue inaugurada por Michelle Muschett, Subsecretaria General, Administradora Adjunta y Directora Regional del PNUD para América Latina y el Caribe, y por Núria Vilanova, presidenta de CEAPI. Muschett subrayó que, en un momento de incertidumbre global, existe “una oportunidad única de convertir la presión en progreso, invirtiendo de manera inteligente y colocando el desarrollo humano resiliente en el centro de nuestra respuesta colectiva”. Recordó además que el PNUD actúa como una plataforma transformadora para movilizar financiamiento y facilitar la cooperación entre los sectores público y privado.
Por su parte, Núria Vilanova destacó que la coyuntura internacional abre un espacio de oportunidad para Latinoamérica, señalando que “la región tiene todo lo que el mundo necesita”. Subrayó, asimismo, la importancia de las empresas multi-iberoamericanas, que invierten y crecen a ambos lados del Atlántico, consolidando a España como puente estratégico entre Europa y América Latina. En este sentido, insistió en que el sector privado tiene un papel clave en la construcción de un futuro de seguridad compartida.
El evento contó con la participación de representantes de organismos internacionales, gobiernos, organismos multilaterales y empresas. Entre ellos, Eva Granados, secretaria de Estado de Cooperación Internacional de España; Andreas Schaal, de la OCDE; José Manuel Salazar-Xirinachs, de la CEPAL; Matías Bendersky, del BID; y Enrique Riquelme, CEO de COX Energy, entre otros. Todos coincidieron en la necesidad de fortalecer marcos regulatorios, generar confianza en los inversores y promover cadenas de valor resilientes y diversificadas que permitan a América Latina posicionarse como un actor global en energía, alimentos y sostenibilidad.
A lo largo de cinco ponencias y mesas de debate, los participantes reafirmaron que el desarrollo sostenible requiere de voluntad política, instituciones sólidas y la colaboración estrecha entre gobiernos, empresas y sociedad civil. El diálogo entre CEAPI y PNUD puso de manifiesto que la resiliencia y la democracia en América Latina no son posibles sin un sector privado comprometido, capaz de movilizar inversión y conocimiento para generar progreso compartido y duradero en la región.

















